Una buena opción: Leer los labios
Si bien no resulta nada fácil aprender a leer los labios, hacerlo podría marcar una diferencia sustancial en la comunicación cotidiana de quienes tienen pérdidas auditivas.
Aprender a leer los labios no es una tarea fácil, ya que requiere de la concentración total de la persona con discapacidad durante el desarrollo de las conversaciones -lo cual supone un gasto energético importante-, pero también implica la colaboración de familiares, amigos, y del entorno educativo o laboral de quienes tienen problemas de audición, cosa que no siempre es sencilla de lograr.
¿Qué puede hacer si tiene déficit auditivo?
En cuanto decida comenzar con el proceso de aprendizaje de la lectura de labios debe estar atento a los movimientos y gestos faciales de las personas que le rodean; adicionalmente, fíjese en el lenguaje no verbal, ya que puede ayudarle a comprender el tono de las conversaciones.
Sobre todo cuando se incorpore a un nuevo grupo, informe a su entorno de su discapacidad y solicite su apoyo. Además de requerir su comprensión, es importante que les informe que traten de mantener su rostro despejado cuando le hablen y que le indiquen claramente cuando cambien el tema de conversación para que usted esté al tanto.
Trate de relajarse y no sienta vergüenza cuando deba pedir a sus compañeros que repitan algo que han dicho previamente.
Asista a cursos de lectura de labios dictados en instituciones de apoyo a personas con discapacidad auditiva; y, en caso de que su comunidad no cuente con este tipo de recursos, intente obtener vídeos o libros que le ayuden en el proceso.
Recomendamos:
Y el siguiente libro:
Leer en los labios. Manual práctico para entrenamiento de la comprensión labiolectora.






